Consejos

Lo que debes y NO debes hacer en el mundo de las apuestas deportivas.

Disciplina
Lo fundamental en este negocio y tiene mucho que ver con la paciencia. No se trata de apostar todos los días, todo el día.

El gran problema llega cuando empezamos a ganar y queremos seguir ganando y ganando; o bien, al perder y buscar recuperar lo antes posible.

Debemos tener en mente que siempre habrá una nueva jornada, no es que mañana se acaben las apuestas deportivas. Cada semana habrá oportunidades para ganar.

Hay que aprender a ser selectivos, aunque eso cuesta muchísimo.

Confianza

La confianza es fundamental en las apuestas. Si no nos tenemos confianza, las dudas se apoderan de nosotros y cualquier análisis o estudio nos dejará intranquilos; a todo le encontraremos “peros” y demás.

Sin embargo, hay una línea muy delgada entre la confianza, el exceso de la misma o perderla por completo.

Cuando empezamos a ganar y entramos en buena racha es inevitable sentirnos poderosos, pero debemos aprender a dominar ese sentimiento lo más posible, porque nos puede llevar a hacer muchas estupideces.

Los grandes siempre ganan

Uno de los grandes errores de cualquiera que va empezando en esto es creer que lo más ‘seguro’ es apostar a los equipos grandes porque rara vez pierden.

En las apuestas nada es seguro. NADA. Y menos hablando de fútbol, dónde hay tres resultados posibles.

Los grandes también empatan y también pierden. No hay ni habrá equipo en el mundo que logre ganar todos sus juegos de una temporada. Es prácticamente imposible.

Y es muy sencillo caer en esa trampa.

Apostar siempre a los grandes nos puede dejar muchas pérdidas. ¿Por qué? Porque los casinos saben perfecto que estos equipos atraen mucha atención de los apostadores, por ende, dinero. Entonces, los casinos aprovechan para castigar en exceso las cuotas en los partidos de estos equipos.

La motivación

Uno de los aspectos que más solemos pasar por alto al apostar es la motivación: ¿qué busca cada equipo? Claro, todos quieren ganar, pero ¿para qué? Cada equipo tiene sus propios objetivos: el título, salvar el descenso, entrar a playoffs, etc, etc.

Evitemos los equipos que ya no pelean gran cosa o nada porque la apatía es un enemigo enorme para nosotros. Por otro lado, un equipo motivado es capaz de cualquier cosa.

Y no sólo hay que enfocarnos en equipos, a veces en jugadores. Quizá un futbolista que enfrentará a su ex equipo le pondrá más empeño en ese partido en particular; lo mismo aplica para un entrenador, que seguro querrá ganarle a su ex.

Por eso los clásicos, o derbis, según sea el caso, son partidos diferentes, por la motivación, la rivalidad; siempre hay que tener presentes estas cosas.

Objetivos

Una de las cuestiones que nos ayudará a ser disciplinados es ponernos metas. ¿Cuáles? Dependen de ustedes. Pueden ser semanales, quincenales, mensuales, semestrales, anuales.